La Navidad es una fiesta muy celebrada en Estados Unidos y, en el estado donde yo vivo también, ya que la religión mormona se basa en la familia y en la comunidad y la Navidad es una fiesta donde pueden mostrarse valores de solidaridad y ayuda al prójimo.
Blanca Navidad.
El centro de Salt Lake: todos los árboles con sus lucecitas.
La tradicional pista de hielo de muchas ciudades americanas.
¡Atentos al calzado de este muchacho! ¡A las diez de la noche!
Antes de la Navidad, hablemos de otra fiesta (¡de fiesta en fiesta y tiro porque me toca!): Acción de Gracias. El último jueves del mes de Noviembre se celebra una gran comida/cena de Thanksgiving para dar gracias, con la familia y los amigos, por todas las cosas buenas de la vida. Esta idea es muy americana: resaltar lo positivo y enterrar lo negativo y las malas experiencias. En el ámbito educativo se hace continuamente, llamado positive reinforcement, es decir, resaltar (con grandes gestos y cambiando la voz) todo lo que el niño hace bien. Al principio me resultaba difícil estar cada cinco minutos alabando pequeños pasos de un alumno, pero ahora me sale de forma natural. Por ejemplo, en matemáticas estamos avanzando con la multiplicación y he preparado las tablas en hojas de colores, las recortamos, las pintamos y luego las encuaderné y así cada uno tiene su cuadernito con su nombre y sus tablas y las van aprendiendo. Pues cuando hacemos alguna tarea y un niño (o niña) saca su cuadernito para consultar una multiplicación, oigo una voz que sale de mi garganta: ¡Vamos a fijarnos todos en Afton, que ha sacado su cuadernito y está viendo las tablas! ¡Qué bien, que contento estoy! Esto con una voz impostada, exagerada, rozando la cursilería. La niña me mira y se siente muy orgullosa con el resto de la clase mirando para ella y pensando formas de hacer méritos para recibir su alabanza correspondiente.Y así cada cinco minutos. Funciona: al medio segundo están sacando sus tablas y consultándolas. Estas ideas van unidos al carácter positivo de los americanos, a la idea de mañana será (seguro) un mejor día (una de las frases cumbre de Lo que el viento se llevó). Otro día pongo más ejemplos del refuerzo positivo, que tengo anécdotas muy buenas.
El día de Acción de Gracias fue muy divertido, con un montón de gente en casa de mi compañero de grado; debíamos ser unos 35-40 para los platos fuertes y después otros 20 que se unieron a los postres. La persona más mayor de la mesa hizo los preámbulos de presentación de la comida e introdujo oraciones para dar las Gracias. Y después a comer y a hablar de todo: viajes, deporte, trabajo. En esta época del año es cuando los vuelos resultan más caros, incluso más que en Navidad. Por ejemplo, un vuelo Salt Lake- Seattle, que ronda los 80$, estaba por unos 450$ esta semana de Acción de Gracias. No olvidemos que, aparte de la familia, el dólar también tiene su sitio en la mesa.
Una parte de las quince mesas de comida que rodeaban la mesa principal.
Colas y una tienda de campaña a las puertas de Best Buy.
Mi bicicleta y sus complementos (dando ejemplo de seguridad vial en el cole).
Quedan dos semanas para las vacaciones navideñas y en el colegio hay un montón de actividades programadas, de las que hablaré en la próxima entrada.
Muchas gracias a todos por leer y comentar todo lo que escribo.
Ps. Cuenta lo que fuimos.
