lunes, 19 de octubre de 2015

Stay with me! / Zumo de papaya

En una noche cálidamente otoñal del estado de Utah, con Jose volando de vuelta a España después de un mes y pico sin parar, escribo esta entrada para contar mis últimas novedades como profesor en un apacible estado del Oeste americano.

Después de un gran viaje a Idaho y sus praderas interminables, Jose y yo comenzamos a preparar nuestro siguiente destino, aprovechando varios días libres por las vacaciones de otoño o fall break. Si el año pasado por estas fechas, volamos hacia San Francisco, este año nuestro destino estaba más alejado: concretamente unas seis horas de avión y una diferencia horario de cuatro horas con Utah y doce con España. Básicamente, el otro lado del mundo, el paraíso. Hawaii.

Haciendo un baile de Hula delante de nuestro coche compacto de alquiler.

Las próximas dos entradas estarán dedicadas a cada una de las dos islas que hemos visitado en una maravillosa semana de octubre de 2015, uno de los viajes más auténticos que he hecho en mi vida.

Antes de embarcar en un vuelo de Delta desde Salt Lake a Honolulu (¡directo!) han pasado muchas cosas en este poco conocido, pero maravilloso estado de Utah. Del 24 al 26 de septiembre se ha celebrado la Comic Con de Salt Lake, una de las famosas de todo Estados Unidos, con un gran número de conferencias, firma de libros, actividades, disfraces de todo tipo, famosos de series y películas y mucha, mucha diversión. La verdad es que para asistir a este tipo de eventos tiene que gustarte el mundo de las series freaks, las películas de superhéroes, el dolor de pies y haber visto todas las temporadas de Star Trek (antiguas y nuevas). Lo divertido es ver a una persona disfrazada y saber de que película salió o camisetas con frases poco conocidas. Ésta es nuestra segunda Comic Con y la hemos disfrutado mucho, asistido a muchas charlas divertidas (tu no, Linda Blair) y nos hemos reído con nuestras referencias y un gran ambiente de gente con ganas de pasárselo bien y enseñar su gusto por este mundo.

 Mal empezamos el primer día de Comic Con: Jose aplastado por un trol. 
 Me encantó este disfraz: Tristeza de la última de Pixar, Inside Out. 
 Muy buen disfraz: un historiador de The History Channel que siempre dice que todo en la historia es causado por la intervención de los aliens. 
 Al Sol de Tatooine, sede de la mítica Carrera de Vainas.
 El quinto Power Ranger.
 En la Tierra Media con Gandalf y compañía.
 Si, es él. Si, es el Capitán América. Si, es Chris Evans. Si, somos nosotros.
 Jose e Ironman (uno de los cuatrocientos que habitaban la Comic Con).
"Si doy un paso más, estaré más lejos de mi casa...de lo que nunca estuve". El eterno Samsagaz de El Señor de los Anillos ha pasado por Utah (sin el anillo de poder).
 En la firma de libros de James Dashner, el autor de "El corredor del laberinto" y sus secuelas.
En mi mano, la varita de Hermione, en nuestras cabezas, gorros de Gryffindor y a nuestro lado los gemelos Weasley, Fred y George. 

Para contrarrestar tanto mundo freak durante todo el mes de septiembre hemos explorado el otoño de Utah, conociendo muchas rutas y sitios perdidos de las montañas Wasatch. Los lagos de montaña son preciosos en esta época del año y hay muchos en esta zona a los que se puede llegar después de recorrer un par de millas (habitualmente, montaña arriba, eso si). Subiendo por la cordillera Wasatch te encuentras dos rutas, una hacia las estaciones de esquí de Alta y Snowbird y otra hacia las estaciones de Brighton y Solitude. En ambas zonas hay numerosos trails o recorridos para respirar aire puro, ver animales salvajes (ciervos, alces) y mover un poco las piernas después de largas semanas en el colegio. Este otoño hemos caminado por las Donut Falls, el Lake Mary, el Lake Mary y Silver Lake y he vuelto a las cuevas de Timpanogos (ya comentadas en una entrada del curso pasado). 

 Ascendimos las cascadas y trotamos río arriba en las Donut Falls.
 Haciendo de equilibrista para cruzar la corriente (al rato me caí y me mojé hasta las rodillas).
 Me encantan los lagos que reflejan el cielo y no sabes cual es cada uno: lake Mary.
 Los colores de otoño y no cruzarte con nadie: eso es Utah.
 Cogiendo aire después de varias millas de ascensión.
 Tantos tonos de verde, amarillo, marrón, naranja dan para muchas fotos.
En la subida a Timpanogos nos cayó el diluvio universal, pero aguantamos como campeones (sobre todo, Leo e Irene, los hijos de Cruz).

Para terminar el mes de septiembre, un par de eventos más: la visita al Museo de Palentología de Provo, al sur de Salt Lake, y el concierto de Sam Smith en el Maverick Center (donde juegan los Grizzlies de hockey hielo). Muy recomendables ambos: el museo, gratuito y con muchas reconstrucciones de dinosaurios y fósiles increíbles; y Sam Smith, un cantante con un disco y varios temas chulos (Youtube: Stay with me, Like I can, Money in my mind). En un año y poco hemos ido a tres concierto suyos y nos han gustado mucho los tres. 

 Jose y Leo no pueden esperar para entrar y ver dinos.
 Para alguien que creció con Parque Jurásico como referente, cualquier minihuella de dinosaurio merece un viaje. Por una cabeza de Triceratops como ésta, cruzo un estado.
"No hemos reparado en gastos".

Con esta entrada cierro un mes muy cargado de actividades, conciertos, viajes y mucho trabajo en el colegio cada día, pero con alumnos tan agradables, educados e interesados que acabo todos los días con un gran sonrisa. 

Muchas gracias a todos por leerme y ¡Aloha!. 

sábado, 3 de octubre de 2015

Wake me up when September ends!

Con el título de un temazo de Green Day (Lisboa 2013, inolvidable) titulo esta entrada para un mes de septiembre lleno de conciertos, Idaho, escapadas de fin de semana, Comic Con, rodeos, dinosaurios, celebraciones y trabajo en la escuela. Queridos lectores del blog: no olvidéis que estoy en Utah trabajando como maestro de español en una Elementary School y todas las actividades y viajes que cuento por aquí las hago en mi tiempo libre, fines de semana, festivos y días de compensación. Con buena organización y curiosidad, hay tiempo para todo.

En esta entrada voy a condensar todas las actividades de fin de semana que Jose y yo hemos hecho en un largo mes de septiembre. La vida en la escuela continúa estupendamente, con todos los truquitos aprendidos del curso anterior y aplicándolos cada día. Esta semana hemos celebrado las primeras Conferencias con los Padres y Madres de los alumnos, agotadoras, pero mucho más llevaderas que el curso anterior. Las horas de trabajo continúan siendo muchas: llego a la escuela en torno a las 7:30 in the morning y estoy saliendo en torno a las 17:00 in the afternoon.

He conseguido una foto con un clásico autobús americano. Mi escuela está en un programa de fomento de la bicicleta y no nos visitan autobuses amarillos.

La primera gran cita del mes de septiembre fue el día 11 (mi cumpleaños y un día para el recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001) y Jose y yo decidimos acudir a una típica actividad americana: un rodeo de toros salvajes y reses enfurecidas. Del 10 al 20 de septiembre se celebró en Salt Lake la Utah State Fair, o feria del Estado, con muchos talleres, concursos, atracciones, juegos y demás parafernalia. El rodeo era una de estas actividades y, al ser el 11S fue el día del rodeo patriótico, por lo que todo el mundo iba con banderas americanas: en la ropa, en las gorras, en los coches. Todo llenos de barras y estrellas. Acudir a un rodeo es una experiencia curiosa, con profesionales que se ganan la vida semana tras semana, niños montando ovejas descontroladas, payasos, patriotismo y risas. Estas ferias estatales son divertidas y muy curiosas, con concursos de todo tipo: el mejor tomate, la mejor muñeca de porcelana, el mejor ternero, la cabra más educada, el caballo más pequeño del mundo, auténticas sirenas por 50 centavos...

 En el concurso de la cabra más educada mucho olor a estiércol y casi dos horas para encontrar a la cabuxa más fina.
 Al ritmo de Born in the USA (!) empezó un rodeo lleno de emociones y patriotismo. 
 Espectáculos a caballo y hermosas camisas estrelladas.
 Jose y yo íbamos preparados para la ocasión (y mi cañonero).
 Al ver esta tómbola, no pude olvidarme de "guiño, guiño" del jefe Wiggum. Atentos a mi ojo.
Este pepino ha ganado varios concursos por todo el Oeste americano. La feria estaba llena de estos concursos peculiares.

Después de este atracón de animales de granja y hortalizas, el siguiente fin de semana nos apetecía conocer un estado peculiar, al norte de Utah y por el que yo había pasado el mes de mayo camino a Yellowstone: Idaho. Esta vez Jose y yo nos dirigimos a la parte oeste del estado, con paradas en varias ciudades y parques naturales: Pocatello, Blackfoot, Craters of the Moon, Bellevue, Twin Falls y City of Rocks. Idaho es un estado muy rural, con la ganadería y la agricultura como motor de su economía, con capital en Boise, una ciudad con apenas 200.000 habitantes y muchas zonas de montaña, lagos y ríos. A Idaho se le conoce como el Potato State o estado de la patata, ya que producen un tercio de todas las patatas de Estados Unidos y están muy orgullosos de este tubérculo. Nuestra primera parada fue Pocatello, donde visitamos un réplica de un auténtico fuerte americano, el Fort Hall, muy realista y muy logrado, imitando esos míticos emplazamientos del siglo XIX. Seguimos hacia el norte para conocer una ciudad del Oeste profundo, Blackfoot, donde nos encontramos con una concentración de moteros y el museo de la patata del Estado.

 Los Ángeles del Infierno posaron para una foto conmigo ("Currículo me sigue sonando mal").
 Muy curioso esta mítica hamburguesería donde pides desde el párking y te sacan la comida al coche. 
 Entrada al Fuerte Hall, en un precioso día de verano americano.
 Una foto con la estatua del jefe Pocatello, que lideró las tribus indias en un momento difícil: la conquista del Oeste americano y las luchas contra los indios.
 La patata es la reina de Idaho.
 A la pobre Marilyn Monroe la han vestido como una cosechadora de patatas.
Nos ha quedado clara la importancia de la patata en la economía estatal.

Girando hacia el oeste, nos encontramos con la ciudad de Atomic City (perfecta como nombre para una película de Batman o Superman), de tan solo 29 habitantes y base de pruebas nucleares en los años cincuenta y sesenta. Sinceramente, en la definición de la nada en el diccionario podría aparecer una foto de este pueblo, perdido del mundo en las praderas de Idaho. 

El oasis del desierto: no se me ocurre un calificativo mejor para Atomic City.
 Panorámica de la calle principal del pueblo.
Las rocas lunares del suelo nos adelantarían nuestro próximo destino.

Pocas millas al oeste de Atomic City encontramos nuestra próxima parada en el mapa de Idaho: el Parque Nacional de los Cráteres de la Luna: un espacio único, original y la sensación de estar en el planeta lunar, rodeado de rocas negras y árboles retorcidos. Recorrimos el parque de arriba a abajo, haciendo todas sus rutas y con las bambas tiznadas de negro lunar. Un parque muy recomendable, aunque debe visitarse con cuidado, ya que está plagado de serpientes de cascabel (en el intervalo de 3 horas nos encontramos 3 o 4, de tamaño considerable). 

 Increíble paisaje lunar en el norte de Idaho.
 Me gusta hacerme una foto con los carteles de los parques que visitamos.
 Desolación y negro lunar, ¿a que si?
 Mis manos negras muestran la negra roca de Idaho.
 Las fotos hablan por sí solas. Falta Neil Armstrong con la bandera.
 Las rocas lunares no pesan demasiado.
 Una de las rutas más singulares que hemos hecho en este país. 
 Un sol de justicia y una buena cuesta: perfecta combinación.
Jose escogió pantalones cortos, un cebo para las snakes.
Parece el planeta del Principito, con su baobab y todo.

Tras un largo día de paisajes inolvidables, buscamos un motel de carretera pasa pasar la noche y coger fuerzas para el siguiente tramo del viaje. En la ciudad de Bellevue aparcamos el coche delante de la puerta de la habitación, buscamos un buen diner y recuperamos fuerzas para nuestra siguiente etapa: Twin Falls y City of Rocks, hacia donde nos dirigimos bien temprano la mañana siguiente, La primera parada nos mostró unas rutas maravillosas al lado del río Snake y unas cataratas de postal. La siguiente parada fue la Ciudad de la Rocas, un parque estatal donde la escalada es el deporte rey. 

 Rocas de todas formas y tamaños en La Ciudad de las Rocas.
 Esta zona de Idaho fue paso de carretas en la dura conquista del Oeste en el siglo XIX, en el conocido como Oregon Trail o Camino de Oregón. 
 Otra foto en un parque. Y van unas cuantas...
 Una preciosa foto de las cascadas de Idaho.
 Selfie en la cascada.
Me encantan los lagos que reflejan los días azules del verano.
 Llanuras y llanuras de rocas y piedras.
  A mis espaldas una de las rocas favoritas de los escaladores.
 Los conquistadores del Oeste y sus familias firmaban en su camino hacia el Oeste.
 Mi cañonero continúa como fiel compañero de viaje: más de mil millas en dos días sin rechistar.
Esa mancha negra es una persona haciendo escalada en las escarpadas paredes de roca de Idaho.

Con estos maravillosos paisajes en la retina, abandonamos Idaho y entramos en el norte de Utah, con una parada en Ogden para cenar y para que Jose conociera esta ciudad, que cuenta con una de las 10 calles más bonitas de Estados Unidos, la Historic 25th Street.

 En Ogden está el tren que portó la antorcha olímpica de los Juegos de Invierno de 2002.
Al estilo de la Abbey Road de Londres cruzo la calle 25 de Ogden.

Para terminar un completo mes de septiembre, el consulado de México en Salt Lake nos invitó, el día 16 de septiembre, a una celebración en el Multicultural Center de la ciudad: la celebración del llamado Grito de Dolores, una fecha fundamental en la historia de México, ya que esa mañana del año 1810, en la ciudad de Dolores (Guanajuato, México) un cura se sublevó contra la autoridad del Virreinato de la Nueva España, comenzado el proceso de la independencia de México. Lo celebramos de la mejor manera, rodeados de mexicanos, la tri, tacos, chupitos de tequila, Coronas, enchiladas, ¡Viva México! y mariachis. 

Con esta gran entrada cubro una parte de un intenso mes de septiembre, que completaré en la próxima con nuestra ya tradicional participación en la Comic Con, varias rutas por el otoño de Utah, la inminente llegada de Halloween y nuestro próximo destino para el Fall Recess o vacaciones de otoño. Una pista: la diferencia horaria con España durante esos días será de 12 horas. 

Muchas gracias a todos por leerme.

Jose se abalanza hacia las calabazas de Halloween como si no hubiera un mañana.
 Jose (con una toquilla a lo María Jiménez) y yo en el Trono de Hierro de Juego de Tronos.¡No sabes nada, Jon Snow!
Gran foto con Ian Somerhalder: el Boone de Perdidos y el Damon Salvatore de Crónicas Vampíricas. ¡Awesome, dude!